
¿Cuándo decidiste que todo era mentira?
¿Lo sabías desde que nos conocimos o realmente te interesé en ese momento?
¿Por qué dejaste que creyese que sinceramente existía una amistad?
Dejaste que te permitiese entrar en mi vida, para salir silenciosamente mientras dormía.
Cobarde.
Te contaba todo, te confesé todo...probablemente más que a ningún otro.
Todas esas charlas durante horas, ¿para qué?.
Me hiciste confiar en ti, para luego darme la patada, para hacer como si jamás nos hubiésemos cruzado en el camino.
Te echo de menos, que es lo peor de todo.
Soy imbécil por pensar que te dignarás al menos a preguntar qué tal me va.
Voy a parar de esperar un simple saludo y de preocuparme por si a ti también te va bien, a parar las ganas de contarte todas las cosas buenas que me pasan o de desahogarme contigo.
Porque no te lo mereces.
Esta vez la que huyó no fui yo.
4 comentarios:
A veces como más se dice es no diciendo nada...
Una lástima que a mi me gusten las cosas claras.
Unfortunately I've lived that story more times than I want to remember.
The trust n' stab tale.
Fortunately I haven't been in that situation more than two or three times...but almost always it hurts like the first.
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