
Me gustan las canciones tristes.
No me hacen sentir triste, ni mucho menos, porque, seamos sinceros, aunque comer helado de chocolate tirada en el sofá mientras escuchas repetidamente “you're not alone” puede parecer triste, no es mi caso.
A mí las canciones tristes no me ponen triste.
Adoro cuando se me ponen los vellos de punta en mi parte favorita.
Me encanta escucharlas una y otra vez, leyendo la letra, y pensar en qué momento de la vida me podré sentir identificada con ella.
Pasar todo eso, superarlo, y tener mi propia canción.
4 comentarios:
A mí no me parece triste... quizá incluso te envidio. xD
siempre soy feliz, es mi gran defecto xD
aish
^^
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