
Podría comenzar con un "Érase una vez...", pero es una expresión demasiado gastada para contar una historia como la nuestra.
Bueno, no sé si llamarle historia...
Las historias tienen un fin, y al nuestro aún le queda mucho para llegar.
Tampoco penséis que esto va a ser una descripción cronológica de mi vida...
Ni sé por dónde empezar...
Supongo, que como de costumbre, por el principio.
Hoy es hoy, evidentemente; pero también fue hoy hace aproximadamente catorce años...
A quien le suene esta fecha sabrá ya prefectamente de quien hablo.
Sí, es ella.
La amiga que nadie puede llegar a imaginar.
Llevamos toda la vida juntas. No tengo recuerdos en los que aún no la conociera.
Vale, lo cierto es que sí, pero esos no merecen la pena.
Ella, es una de las mejores personas que creo jamás conoceré.
No ha habido momento malo en mi vida en que ella no estuviera.
Sin siquiera estar.
Es de esos pequeños seres que parecen sacados de tu subconsciente, que tienes presente siempre aunque lleves meses sin verlo, y que, cuando se produce el esperado encuentro...todo está exactamente igual que antes.
Nada cambia. No dejas de quererla ni medio gramo menos.
(Sinceramente, no sé en qué se miden estas cosas).
También efectúa su papel en el lado consciente, no creáis. Siempre dándote su opinión de segunda madre...que por cierto pocas veces le pedía...
(Lo que sí le pedía eran las tareas de clase...pero ese es otro cuento).
Le ha puesto muchísimos ingredientes a mi vida...con ella he crecido,
me he hecho humana.
Ha aportado a mi carácter la picardía que le faltaba.
Fue ella la persona con quien dije mi primera palabrota, a la primera que le hablé del primer chico que me gustó, con la primera que conversé abiertamente de temas sexuales...
E infinidad de cosas que contengan cualquier variante o sinónimo del verbo empezar.
Y diréis: - Sí, la típica amiga de toda la vida... -
Pues no.
Hay sólamente una cosa que se diferencia del resto del tópico de mejor amigo.
Jamás, y sí, digo jamás, nos hemos peleado.
Nunca.
Sólo mostrábamos nuestra disconformidad cuando me ponía nerviosa al no haber quien la levantase de la silla...o cuando a ella le disparataban mis nervios, cosa que actualmente sigue pasando. (Y menos mal).
Hay gente que dice que es porque no nos conocemos del todo, no compartimos tanto, no convivimos...y burradas tales.
Pero os digo que no hay otra persona con la que me sentiría más cómoda.
Lo sabe todo de mí, y me tolera.
Conozco todas sus virtudes y sus no tan numerosos defectos.
Y me siento orgullosa de ella.
Hemos compartido tanto...
Mi muñeca lleva su pulsera...su cuello lleva mi collar...
Su historia lleva la mía y en mis memorias aparecerá la suya.
En fin, tengo tanto que decir de ella que mil vidas se me quedan cortas.
2 comentarios:
Tienes suerte, yo también tengo a tres personas así, pero llevamos ya 20 años juntos y doy fe de que haría cualquier cosa por ellos ;)
:$
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