9 ago 2011

Valentía.

- Haría ésto más fácilmente si tuviera encima unas copas de más - dijo ella.
- ¿Y qué crees que conseguirías con éso? Hacer el ridículo, nada más.
No demostrarías que eres fuerte, ni que puedes afrontar lo que venga.
Sólo parecerías una pobre exánime, como una marioneta controlada por los desvaríos del alcohol.
- Me da igual, ya no lo soporto, pero tampoco me atrevo, no tengo valor.
- Claro que lo tienes.
- Tengo ganas, muchas, pero sólo la idea de dar un paso hacia delante lo que me da son ganas de vomitar.
- Hazlo.
- No puedo...
- Está bien, adiós.
- ¿Qué haces?
- Irme. No voy a quedarme a ver cómo te deshaces.
No pienso cruzarme de brazos y contemplar cómo te pulverizas.
- ¿¡Y qué pretendes que haga!?
- ¡Levantarte, joder!, sólo levantarte.
Es hora de que dejes de estar tirada en el suelo que el resto del mundo pisa y entierra. Es hora de erguirse hasta que los demás te parezcan pequeños.
- Espera a que vuelva.
- Eso no lo dudes.

Cuando ser valiente es lo único que basta...merece la pena intentarlo.

2 ago 2011

...

Mi imaginación está vacía.
Hace semanas que su fruto cayó al suelo.
El otoño llegó antes de tiempo...

21 jun 2011

Irónico, ¿eh?.


Hace unas semanas alguien me pidió que escribiese sobre bombillas...
Y sobre el amor.
Y bueno...¿qué narices se me puede ocurrir al pensar en eso? Es complicado.
Seguramente me daría para páginas y páginas sobre la elaboración y el funcionamiento de las bombillas, y otras tantas más sobre los síntomas más básicos y comunes del amor, aunque, por improbable que parezca, son ambas bastante parecidas.
El amor, en general (no sólo el "romántico" de ay, ya llevamos 6 meses, ay, me ha regalado una alianza), te llena de luz, te hace ver, ciegamente, con más claridad.
Por más ínfimo que sea, el simple hecho de apreciar a alguien como para querer tenerle en tu vida, ilusiona.
Pero claro, como todo en esta vida, se deteriora, se quema, y acaba por extinguirse...
También, y ésto es bastante común, las personas tienden a jugar con ellos: ahora sí, ahora no, ahora te enciendo, ahora te apago.
Y nuestra mente es el interruptor por el cual terminan provocando que nuestra bombilla se funda, y que toda esa incandescencia que desbordábamos, se ahogue.
Si ya no da luz, la cambias...si ya no te quiere, también.

Las bombillas iluminan, y cortan; El amor llena, y duele.

2 jun 2011

Hablando de arcoiris...

Parece que ya empieza el verano.
Ha llegado con una gran noche, entrando por la puerta grande, sin ser apenas nada.
Siempre me es necesario pasar un día de éstos para poder apreciar realmente lo bien que me siento.
Lo afortunada que soy.
No todo es negro, ni siquiera gris...en esta época del año, para mí, todo comienza a ser de colores. Irónico, ¿eh?.
Pues bien, anoche, entre la penumbra, empezó a surgir lo que será el inicio de todas esas futuras tonalidades.
Con sudadera o sin camiseta, con tinto, tabaco, o tan sólo una charla...
con bailes, con risas, con bromas.
Con ellos.
Con tan sólo pasear, o tumbarnos junto al mar...con que me den una sonrisa, un abrazo, o la mirada cariñosa que necesito.
Me faltan muchas cosas, sí, pero con lo que tengo, lo tengo casi todo.