2 jul 2010

Desquiciada.


Y me muerdo las uñas...
Hacía ya tiempo que no me las mordía.
No me gusta morderme las uñas, no quiero ni debo...pero no puedo evitarlo.
Me traes loca, me tienes de los nervios.
¿¡Por qué!?
¿Por qué todo es siempre tan difícil?
No puedes estar aquí y punto, no.
¿No puedes siquiera calmarme un poco?, ¿Decirme que todo va a salir bien?
¿Acaso no me ves?
Las ojeras no dejan ver mi cara.
No duermo, me atiborro a comer muerta de ansiedad.
¡Por Dios!...¡Mírame!...me estás destruyendo.
Remátame. Dime que todo esto no tiene sentido ni final feliz.
Al menos es mejor sufrir sabiendo que no hay nada que hacer a vivir todo este puñetero tiempo intentando resolver enigmas e incoherencias.
¿Sabes lo peor?...Que me apetece fumar...¡Fumar! ¿¡Yo!?...
Ya ni me reconozco...
Si la ansiedad engorda...la de dejar de fumar engorda más aún.
Acabaré pareciendo una vaca.
Y todo por tu culpa.
Pero no, por favor, no me dejes, no hagas caso a lo que digo.
Quédate y miénteme.
Invéntate algún final de cuento de esos de los que no me gustan...
Quizás un día acabe creyéndomelo...
Mientras...intentaré no morderme más las uñas.

Stop Stressing. Start Living.


Se me va a salir el estómago por la boca.
Me palpitan los oídos.
Es como si me hubiera hinchado a anfetas.
Necesito calma...¿me das de tu droga?

27 jun 2010

Enfadada con el mundo.


No quiero que acabe la noche...
Y entra el sol por la ventana...
No quiero tener que ir a dormir pero mis párpados pesan toneladas.
No quiero dar explicaciones y todo el mundo las reclama.
Quiero salir, despertar cuando salga la Luna y quizás irme a dormir con ella.
Que la gente me grite mientras hago oídos sordos;
Ya sabeis el dicho: a palabras necias...
Sonreirle al mundo mientras todos lloran y llorar mientras todos rien.
Ignorar a todo el que no piense como yo...y al que sí, también.

29 abr 2010

Mi canción.


Me gustan las canciones tristes.
No me hacen sentir triste, ni mucho menos, porque, seamos sinceros, aunque comer helado de chocolate tirada en el sofá mientras escuchas repetidamente “you're not alone” puede parecer triste, no es mi caso.

A mí las canciones tristes no me ponen triste.
Adoro cuando se me ponen los vellos de punta en mi parte favorita.
Me encanta escucharlas una y otra vez, leyendo la letra, y pensar en qué momento de la vida me podré sentir identificada con ella.
Pasar todo eso, superarlo, y tener mi propia canción.