
Y me muerdo las uñas...
Hacía ya tiempo que no me las mordía.
No me gusta morderme las uñas, no quiero ni debo...pero no puedo evitarlo.
Me traes loca, me tienes de los nervios.
¿¡Por qué!?
¿Por qué todo es siempre tan difícil?
No puedes estar aquí y punto, no.
¿No puedes siquiera calmarme un poco?, ¿Decirme que todo va a salir bien?
¿Acaso no me ves?
Las ojeras no dejan ver mi cara.
No duermo, me atiborro a comer muerta de ansiedad.
¡Por Dios!...¡Mírame!...me estás destruyendo.
Remátame. Dime que todo esto no tiene sentido ni final feliz.
Al menos es mejor sufrir sabiendo que no hay nada que hacer a vivir todo este puñetero tiempo intentando resolver enigmas e incoherencias.
¿Sabes lo peor?...Que me apetece fumar...¡Fumar! ¿¡Yo!?...
Ya ni me reconozco...
Si la ansiedad engorda...la de dejar de fumar engorda más aún.
Acabaré pareciendo una vaca.
Y todo por tu culpa.
Pero no, por favor, no me dejes, no hagas caso a lo que digo.
Quédate y miénteme.
Invéntate algún final de cuento de esos de los que no me gustan...
Quizás un día acabe creyéndomelo...
Mientras...intentaré no morderme más las uñas.


