
Tú...Si me faltaras me desmoronaría en el vaivén de una vida que me mueve a su antojo,
sería como si me faltase el alma, como si me arrancasen medio ser de golpe.
Tú...Que eres el apoyo que me tranquiliza, los ojos que me guían, sin tí sentiría una soledad de la que nadie conoce apenas un atisbo, sentiría que llegar al final del camino no vale la pena sin haberlo andado juntos, que no tendría nadie con quien compartir,
a quien darle lo que soy.
Por eso tú...Por lo que cada mañana me da fuerzas para seguir,
para levantarme mil veces después de haber caído, si es cogiendo tu mano.
Tú...Consuelas mi tristeza y calmas mi rabia,
me regalas sonrisas sin yo haberlas pedido,
atolondras mi cabeza o simplemente te sientas a mi lado,
confías en mí cuando necesitas ayuda y estás ahí cuando yo la preciso.
Tú...Haces que un simple paseo pueda ser inolvidable,
que mi mejor lectura sean un par de renglones garabateados,
que con sólo mirar unos ojos pueda escuchar miles de palabras,
que sonría nada más reconocer tu silueta desde lo lejos,
que pueda llegar a contar mis secretos más inconfesables.
Tú...Eres aquel al que traiciono y pone la otra mejilla,
eres la persona que me hace observarlo todo con una mirada ansiosa,
la que me ayuda a entender que esta vida está para vivirla y este mundo para recorrelo.
Tú, Amigo...¿quién? sino Tú...
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